May 17th 2008 Posted in
Bazar
Duermo poco y mal, transpirado invierno y verano, tiemblo, tengo pesadillas y para cuando logro un sueño prudente, suena el desperador.
Me levanto cansado, no desayuno y en mi cabeza se tejen las redes de problemas que tendre que enfrentar en la empresa. El perro llora para que lo saque a pasear, no encuentro ropa limpia porque soy un mugriento, por suerte Vero que siempre esta un paso adelante y me separa la noche anterior una muda limpia para el trabajo.
Llego a la parada siempre repleta de gente, se me van tres o cuatro colectivos que de llenos no paran.
Viajo apretadísimo, sin aire y con alguna cartera protectora clavada en alguna parte del cuerpo.
Llego tarde al trabajo y mientras me preparo una taza de café lo suficientemente espeso como para matar a un elefante bebé me desayuno con todos los problemas y quejas del dia.
Mails que no llegan a destino por algun extrano motivo, servidores de los que soy servidor, preguntas extranas, perosonas que no saben hacer su trabajo, etc, etc y mas etc.
Salgo del trabajo como si me hubiera violado Mike Tyson, mi colectivo pasa a unas 3 cuadras pero no para, ya viene lleno desde mucho antes asi que comienzo a caminar… para el lado contrario al que voy, quince o veinte cuadras hasta que consigo subirme a uno mas de una hora despues de salir del trabajo. Ahora solo tengo que esperar otra hora para llegar a casa.
Allí me topo con todas las cosas pendientes, la heladera vacia, las medias rotas por el perro y algún prestador de servicios que no cumple con el contrato. Con Vero nos contamos nuestros dias mientras comemos -seguramente fuera de casa- y ya esta… son la 12 de la noche y otra vez a la cama a dormir para el culo, transpirado, poco…
- ¡Vikingo! ¿como estás?
Pienso ¨Andate a la reputisima madre que te pario!¨ pero digo:
- Todo ¿bien y vos?
¡Que lo pario!